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Ene 07

El Vino y la Cultura (parte I)

El Vino,
Regalo de los Dioses:

Regalo de los Dioses o fruto del azar y la necesidad, la viña es una planta prehistórica que seguramente aguardó a que culminara el proceso evolutivo del Homo Sapiens para hermanarse con él.
El Vino,
Milenario Compañero Del Hombre:

El vino es una de las más antiguas creaciones de la humanidad, y una de las que más han estimulado el ingenio del hombre por mejorarla. No se sabe quién fue el primer viticultor y todo indica que será imposible saberlo, aunque algunas pistas nos remonten siglos atrás y nos confundan entre el descubrimiento casual de la bebida y la leyenda. Y acompañó al hombre desde sus inicios. La historia de la humanidad se relaciona íntimamente con la historia del vino del mundo.

Una Cultura muy bien regada:

Los grabados y pinturas en murales elaborados por las grandes civilizaciones del pasado refieren el cultivo, el uso, y hasta el abuso de la bebida desde hace milenios en culturas como la egipcia, la griega y la romana, con registros que en muchos casos incluyen diversas listas de vinos, de viñedos e inclusive el nombre del viticultor; tal puede ser el caso de las pinturas en las paredes de algunas tumbas egipcias, dentro de las que también se han encontrado jarras con restos de vinos y el sello que los distinguía, lo que equivaldría a las etiquetas de nuestros días.

En cuanto al origen del vino desde el punto de vista de la leyenda, se han escrito lo mismo libros que historias como sucede con la Epopeya de Gilgamesh (escrita en 1800 a. C.), considerada por muchos la primera obra de ficción de la literatura universal en la que se lee sobre las aventuras de este héroe babilónico, quien entró en el Reino del Sol y encontró un viñedo mágico formado por piedras preciosas, del que bebió el jugo que producían sus uvas. Otra gran obra de la literatura universal, y de la que se han hecho más ediciones que de ninguna otra, La Biblia, también contiene fragmentos en los cuales se lee míticamente sobre el vino.

El Vino y la Religión:

Es muy probable que la elaboración del vino acompañara los inicios de diferentes culturas, y que los efectos embriagadores del vino sirvieran de vehículo poderoso para las primeras experiencias místicas del Hombre, dando así nacimiento a distintas creencias y religiones.
Esta incipiente relación entre vino, embriaguez y religión viene avalada principalmente por restos arqueológicos egipcios: Así en tumbas y pirámides, se reflejan escenas del cultivo de la vid, proceso de elaboración, etc.

Aquí tenemos un buen ejemplo de esto. En la foto de la derecha, vemos una fresco de la Tumba de Nakht, en Tebas, Egipto, que representa una escena de vendimia; “Pisando uvas”. Un documento muy antiguo (1350 AC) que nos muestra el cultivo de la vid, su recolección y posterior proceso de elaboración del vino.

Más de 600 veces menciona la Biblia, con sabias palabras, la vid y el vino, en una asombrosa aportación de metáforas y proverbios que ilustran la trasendencia del preciado líquido en la Cultura Judeo-Cristiana..

También, en el Nuevo Testamento Jesús inicia su prédica con el milagro de las bodas de Caná, convirtiendo el agua en vino. Igualemente, ofreció vino en la Última Cena, en representación de su sangre, que servirá como permanente recordatorio del Supremo Sacrificio.

A lo largo de toda la historia, la uva, la vendimia y el vino han sido protagonistas de todas las artes: pintura, escultura, grabado, música, cine, literatura, etc. Los artistas y creadores han utilizado estos motivos para dar contenido y forma a sus obras. Es un tema humano y la humanidad lo representa.

El Arte del Vino:

Desde que el hombre comenzó a domesticar el viñedo, nació el arte, el arte del vino, la plasmación de una bella tradición surgida en los campos.
Siempre decimos que hacer un buen vino es un Arte. Pero además, el vino y su cultura son una gran fuente inspiradora para el ingenio creativo del hombre.

El Vino como fuente inspiradora:

No sería muy disparatado afirmar que el vino produce diversos grados de euforia, alegría, somnolencia y hasta de alucinación a quien lo bebe, claro, según la cantidad; pudo ser la causa de que de inmediato se le relacionara con las fiestas tanto religiosas como paganas, e incluso se le dedicaran plegarias y ceremonias a los dioses que lo habían regalado al hombre. Desde el principio, las culturas mediterráneas como la egipcia y la griega principalmente, le reservaron un lugar importante en su vida.

Los primeros envases vinarios y el más curioso:

Los envases o vasijas (que en un principio debieron ser de madera o de piedra) y que permitieron al hombre beber, transportar o almacenar el agua, cereales, frutos, vino, cerveza, aceite, etc. fueron evolucionando a la par de la Civilización, hasta llegar a la conocida “botella” de nuestros tiempos.

Entre los diferentes tipos de envases vinarios distinguimos los de cerámica, porcelana, vidrio, pellejos de animales, cemento, madera, metal y plástico.
Sin embargo, uno de los envases que más me llamó la atención por su diseño y practicidad es el que vemos en la foto de la derecha, en el que Griegos y Romanos transportaban y almacenaban sus vinos. Se encontró en una tumba en Chipre. Su refinamiento era tal, que esta ánfora fabricada con la base en forma de pico, se utilizaba para clavarla en la arena para mantener así el vino fresco, al tiempo que en su fondo se depositaban las partículas y colorantes en suspensión.

El Vino y la Pintura:

La representación del vino en la pintura se torna curiosa cuando la misma es reflejo de la sociedad del momento. Apreciamos la amplitud de formas en la que puede representarse y buscamos interpretarla, entenderla y apreciarla, como ocurre con todo el arte. Los artistas han utilizado y siguen utilizando las técnicas del momento, estudian el significado que desean transmitir, se sumergen en el concepto y después, dándole forma y movimiento consiguen plasmar en un preciado cuadro la realidad de la época. El vino en sí camina junto al arte.

Encontramos una inmensidad de cuadros que hacen referencia al mundo de la vid, de la vendimia, de las viñas, de las fiestas populares, de las botellas de vino en los bodegones, del vino y personas, del vino y religión, de los dioses, etc.