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Abr 06

Chocolate y Vino: Placer para golosos!

El amado chocolate

El dios bondadoso de los aztecas, Quetzalcoatl, regaló a los hombres el árbol del cacao antes de ser expulsado del Paraíso. Con este fruto divino, los hombres lograrían vigor y fuerza. Ellos lo convirtieron además en su moneda, llamándolo “cacahuatl”.

El rey Moctezuma consumía el “xocolatl” continuamente durante el rito de su comida. Este líquido real se obtenía del haba de cacao, aromatizada con hierbas, vainilla, pimienta y otras especies, como la guindilla, para obtener un líquido espeso, oscuro y espumoso que bebían frío o caliente.
Cristóbal Colón no dio valor al producto de los aztecas, a pesar de ser el primer europeo en conocerlo, sino que según cuenta la leyenda, fue un franciscano que acompañaba a Hernán Cortés, fray Aguilar, quien lo introdujo en España a su regreso.

El chocolate es uno de los ingredientes estrella de la repostería. Posee legiones de seguidores, amantes y fanáticos. Y con razón, ya que este derivado del cacao, es un alimento de primera línea y además es irresistiblemente rico!

La importancia del placer

Los amantes de la repostería anteponen ésta al resto de elaboraciones culinarias, argumentando que los platos de la cocina aportan sólo “cierta satisfacción” mientras que un buen postre genera “placer”. Y más si este está elaborado con chocolate.

Locos por el chocolate:

Los amantes del chocolate no saben con cuál quedarse. Todo es una tentación y es una fuente de placer interminable.
¿Quién se puede resistir a una taza de chocolate caliente, a las trufas, los bombones, las tortas, los helados, los brownies, la mousse… todo hecho con chocolate?
¿Y quién se va a perder el placer de comer un buen chocolate con pasas o almendras?
Blanco, con leche, cobertura, para taza, con frutas secas, rellenos.

Todos son irresistibles y alegran nuestros sentidos y nuestro espíritu. El Chocolate nos pone de buen humor.

Para la sobremesa:

¿Quién dijo que el chocolate y el vino no se llevan bien?

Es común oir por ahí que el chocolate y el vino no se llevan bien. Bueno, creo que se equivocan. O lo que es peor, nunca disfrutaron de un buen chocolate y un buen vino juntos.¿Que mejor que juntar dos cosas que nos causan tanto placer?

¿Por qué vino y chocolate?:

Porque los vinos tintos le aportan los sabores a frutas rojas, las especias; los vinos blancos acompañan al chocolate con las frutas blancas y los cítricos y los vinos maderizados le dan un toque especial de madera, vainilla, café, tabaco, etc.

Acompañe un buen chocolate con Malbec, Malbec Premium o Cabernet Sauvignon.