News 2010:

News 494
News 493
News 492
News 491
News 490
News 489
News 488
News 487
News 486
News 485
News 484
News 483
News 482
News 481
News 480
News 479
News 478
News 477
News 476
News 475
News 474
News 473
News 472
News 471
News 470
News 469

News 2009:

News 468
News 467

 
Preview Mail
 
   
News Nº:
495
Fecha:
7 de Julio del 2010.-
Editorial:
  Hola Gente! Qué tal? Les cuento qué tenemos esta semana en el News: Se viene la fiesta de los vinos de la costa, la historia de los viñedos Entrerrianos; una mujer contra el Dios del vino; la receta de un solomillo espectacular, y el trago de la semana; los accesorios para estar a la moda; las respuestas de nuestro Experto y terminamos con las entregas de Vino Horóscopo con las predicciones para los Piscianos.
Saludos y salud! Y a disfrutar del News con una copa de buen vino!
 
 
Sobre Vinos: Se viene la Fiesta del Vino de la Costa en Berisso - Apogeo, destrucción y desolación en los viñedos entrerrianos
 
Wine Data: Una mujer contra el dios del vino
 
Wine Gadgets: Chapeau de Vin, tapones para vino de oro y platino
 
El Experto de FAPES responde: Sidra
Vino Horóscopo: Qué le deparará el 2010 a Piscis?
 
Receta de la semana: Solomillo de cerdo en salsa de azafrán
 
La Barra - Tragos con vino: Cardinals Cocktail
 
Cooking-gadgets: Elevate, espátulas arriba
 
Wine-tips
 
Campaña Vial
 
Vino Frases
 
Vino Humor
 
Agenda 2009
 
La Municipalidad de Berisso, a través de la Subsecretaría de Producción, en conjunto con la Cooperativa de la Costa de Berisso y el Departamento de Desarrollo Rural de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, llevarán a cabo los días sábado 17 y domingo 18 de julio la VII edición de la Fiesta del Vino de la Costa. La tradicional celebración, que se ha convertido en poco tiempo en un evento turístico de gran relevancia, tendrá lugar en el Gimnasio Municipal de calle 9 y 169, con entrada libre y gratuita. Como en años anteriores, esta importante muestra productiva, institucional y artesanal abrirá sus puertas a miles de personas que tendrán la posibilidad de recorrer los distintos stands en los que se ofrecerán degustaciones de Vino de la Costa y distintos productos artesanales de la ciudad, la región y otras ciudades invitadas. Como así también conocer y adquirir artesanías en caña, mimbre y madera realizadas por artistas locales. En otro orden, a través de la recientemente inaugurada Oficina de Información Turística (Av. Montevideo y Génova. Puente 3 de Abril) se ofrecerán paseos por el Delta del Río Santiago, donde a través del relato de un guía especializado los visitantes irán descubriendo el espacio natural del paisaje costero. Otros recorridos turísticos comprenderán visitas guiadas a los viñedos de los productores y a la calle Nueva York, Sitio Histórico Nacional, que testimonia una etapa significativa de la historia del país con sus saladeros y frigoríficos, y es un ejemplo acabado de tipologías arquitectónicas de finales del siglo XIX y principios del XX, en un área portuaria. Asimismo la celebración incluirá un concurso abierto de Vinos Caseros, que como en ediciones pasadas brindará a los productores la posibilidad de participar en dos categorías: Vino de la Costa (realizado con un 100% de uva americana variedad Isabella) y Vino Casero (realizado con uvas de diferentes variedades y procedencia o cortes). Cabe aclarar que no se aceptarán vinos de bodegas comerciales, con lo que sólo podrán competir elaboradores artesanales y de vinos caseros. El jurado estará conformado por expertos degustadores y enólogos, quienes realizarán la evaluación de los vinos en lotes para cada categoría. Los concursantes y otros interesados podrán presenciar el proceso de selección. Además se dispondrá de una carpa especial para el patio de comidas donde las colectividades extranjeras elaborarán sus platos típicos y los centros tradicionalistas y provincianos se encargarán de las comidas criollas. Por último, este año sumándose a los festejos por el Bicentenario de la Patria, se colocará una tercera carpa destinada exclusivamente a la presentación de números artísticos y diversas propuestas culturales. Allí se realizarán los festivales que contarán con la participación de colectividades, grupos de danzas tradicionales, artistas locales, orquestas municipales y el Grupo de Teatro Comunitario, entre otros. También será el lugar, en el que se concentren y expongan distintas expresiones culturales que estarán organizadas por la Comisión local del Bicentenario. En este sentido, se informó que también se realizarán actividades en el Anfiteatro de la Escuela de Enseñanza Media Nº 1, el cual se encuentra en las inmediaciones del Gimnasio Municipal. De esta forma, por séptimo año consecutivo, Berisso ofrecerá masivamente al público su gran diversidad cultural, productiva y artesanal, a través de esta celebración anual caracterizada por su Vino de la Costa. Un producto natural y artesanal, de sabor frutado, elaborado en las quintas locales de acuerdo a una tradición familiar que supo ser recuperada y transmitida de generación en generación.
Fuente: infocielo.com
El vino que ya no está. Una industria floreciente que murió aplastada por la política burocrática. Cabernet, Pinot noir, Malbec, Semillón, Gamay, Chateanu Margot, Sauter y, fundamentalmente Lorda, eran las cepas de los viñedos que se extendieron por el campo de Entre Ríos. Las uvas tenían un destino específico: la elaboración de vino. Esta provincia logró un amplio desarrollo en la industria vitivinícola entre finales del siglo XIX y las tres primeras décadas del XX. Cuando la crisis económica golpeó el planeta en la década de 1930, desde el Estado nacional se decidió priorizar la producción de Cuyo y se ordenó la destrucción de las viñas entrerrianas. Los testimonios que quedaron hablan de un momento fatal, de ensañamiento, destrucción y una inmensa tristeza. Las grandes extensiones de verde, ilustradas con esferitas violetas arracimadas, colmaban de una silenciosa vida a las villas. La postal de quietud y vitalidad no dejaba lugar a malos presagios: el tiempo ayudaba y la voluntad humana sostenía. Entre Ríos era viñedos. Parrales cargados de racimos, toneles, alambiques y trabajo. Y un día todo se terminó. Fin. Las lluvias esperadas, las horas de desvelos, la mirada fija sobre el racimo para ver si la observación transmitía energía, las expectativas, el trabajo previo y el de mañana también se fueron en las pisoteadas de las vacas lanzadas sobre las vides, en el ensañamiento de burócratas que encendían el fuego para que las llamas se lo lleven todo y donde había verde y silencio se apodere un humo negro y malvado. Entre Ríos tuvo viñedos hasta que la crisis de 1930, pero no la crisis económica –esa que nunca se entiende dónde empieza ni se sabe dónde termina– sino la que adviene con las decisiones tomadas en ese marco del desastre planetario, le puso fin al vino entrerriano.
Había nacido por el interés empecinado y entusiasta de los colonos que llegaron de Europa a hacer florecer estas tierras. Ya estaba la ganadería organizada y la agricultura explotaba el costado fértil de la tierra cuando los colonos comenzaron a saciar su interés en hacer su propio vino. Tener vino era sí un interés, pero más lo era hacer el propio, continuar con una tradición que venía del Viejo Mundo. Como Juan Jáuregui, un hijo de labradores al servicio de la nobleza, nacido en los Bajos Pirineos, que alternó su oficio de ladrillero con el de hacedor de vino, y le quedó tiempo y espíritu para sumarse a las luchas federales comandadas por Justo José de Urquiza. Los viñedos fueron traídos de su tierra natal para plantarlos en su chacra entre 1861 y 1864. Así lo cuenta Susana de Domínguez Soler en su minuciosa investigación plasmada en el libro "Entre Ríos, viñas y vinos". La cepa que trajo Jáuregui, conocida como Lorda, fue la que dominó casi todas las plantaciones en Concordia. Pero además de tradición, la vitivinicultura fue, efectivamente, una actividad económica más para los agricultores.
El fin: Para hacer frente a la caída de las ventas –determinante para que se registre un exceso de vino– el Gobierno argentino creó una serie de entidades reguladoras de diversas actividades económicas. Una de ellas fue la Junta Reguladora de Vino, que tuvo una actuación aplastante en nuestra provincia entre los años 1935 y 1943. La decisión era clara, Entre Ríos ya no podía tener su vino. "Cuando se destruyeron los alambiques con picos, después ya no servían, y las viñas tampoco, estaba prohibido hacer vino. Entonces echaron las vacas a los viñedos, cuando era la época buena, que las vacas tenían suficiente pasto, tenían metros, dos de alto los sarmientos, hasta que se perdieron". El testimonio –recogido por Susana Domínguez– pertenece a Pastor Cettour, un colono que vivió la época con mucha tristeza. Celia Vernaz aporta un panorama al contar que "todos recuerdan de una manera muy dramática la situación de tener que dejar de plantar viña y hacer vino: fue muy dramático": "Fue una bofetada al productor. Muy triste, y lo sintieron mucho, y lo peor que venga un empleado municipal a romper alambiques y toneles para que no se produzcan más, que se derrame el vino y se pierda el trabajo, que se tire la producción. Fue vergonzoso. Pero a pesar de todo, durante este período de gran producción de vino, se seguía produciendo trigo y lino para el mercado y maíz para el forraje de los animales", recordó con pesar. Para la condena a muerte del vino de Entre Ríos hubo una conjunción de hechos y decisiones. Se creó, sí, la Junta Reguladora que fue verdugo, pero no faltaron otros actores: la decisión partió de un Poder Ejecutivo que tuvo acuerdo del senado y un fuerte y sostenido lobby de las provincias cuyanas. De hecho, la Junta actuaba en Buenos Aires pero tenía sede también en Mendoza, San Juan y Río Negro, cuyos funcionarios provinciales integraban el organismo. La decisión de destruir los viñedos partía de la resolución por la cual quedaba prohibido fabricar vinos fuera de las provincias productoras de la materia prima. Entre Ríos cosechaba sus uvas, pero sin embargo fue objeto del más duro ensañamiento. Hubo decisiones que se tomaron afuera de la provincia, pero no faltaron funcionarios locales que ejecutaron la medida con una violencia que nunca se pudo explicar del todo. Los momentos vividos son cuadros dramáticos: Familias llorando ante el destrozo general provocado por funcionarios que actuaban como pandillas, eso sí, con carnés del Estado.
Producción: Es cierto que Mendoza y San Juan fueron siempre las principales productoras de vinos. Pero Entre Ríos tenía un nivel productivo nada desechable y muy por encima del resto de los estados provinciales. El principal departamento productivo era Concordia que de 229 hectáreas con viñedos en 1890 pasó a tener 1.451 hectáreas en los ocho posteriores años. Le siguió Colón, con 338 (año 1890) a 840 (1898). Le seguían Federación, Concepción del Uruguay, Paraná, Victoria, Gualeguay, Gualeguay-chú, Villaguay y La Paz. En ese orden se daba la performance productiva, pero lo que demuestra la mención es que la presencia de viñedos estaba extendida en toda la geografía provincial. Hasta que la intervención estatal puso punto final a la producción, los gobiernos entrerrianos fomentaron la actividad. Lo hacía a través de la premiación a las mejores uvas y la competencia constituyó un estímulo que dio sus frutos. En 1877, un productor paranaense llamado Santiago Feliche participó con su vino en la Exposición de París, y regresó con una mención.
Variedad: Se dijo que los vinos Lorda fueron los más extendidos. Se lo ha descripto a la uva como de "pulpa muy jugosa, dulce, con gusto especial", en tanto que el vino logrado era de un color muy subido, con mucho cuerpo y bastante fuerza alcohólica. Pero había más. El Cabernet-Lorda, de la zona de Concordia, Concepción del Uruguay, Colón permitía hacer un vino tinto de perfume y sabor propio de su origen, mezclado con madera y de buen color rojizo. El vino tinto Pinot Noir era de Concordia y Concepción del Uruguay; el tinto suave Malbec se producía en Concordia y Colón; el blanco frutado Semillón sólo en Concordia, al igual que el rosado boyolé francés Gamay, mientras que el Cabernet Suavignon en Concepción del Uruguay. En Paraná y Victoria hubo, además, vinos propios de los inmigrantes italianos: Bracheto, Nebiolo, Barbera, Grignolo y Moscato. Cuenta el libro "Entre Ríos, viñas y vinos" que las bodegas de Concordia llegaron a elaborar hasta mil cascos de vino común de 200 litros cada uno. La producción cubría la demanda local, el excedente se distribuía en Buenos Aires, Corrientes, Misiones y el resto de Entre Ríos.
Las cepas habían sido traídas de Europa y los oficios necesarios para la elaboración del vino también. De hecho, los colonos eran en su mayoría inmigrantes. Pero el despegue cualitativo estuvo también respaldado por las investigaciones científicas. En 1911, cuando en los planes del Estado nacional no estaba destruir la producción –por el contrario– se creó en Concordia la Estación Enológica Nacional, que tenía por finalidad "la experimentación y enseñanza con el carácter de establecimiento agrícola industrial, de índole lucrativa y a la vez de demostración", escribió la investigadora Domínguez. En abandonadas tapias a la vera de la ruta, en toneles marcados por el paso del tiempo, en trapiches que adornan con sus extrañas formas algún jardín, en avisos de diarios que pueblan páginas amarillentas atesoradas en las hemerotecas, pero más que nada en el recuerdo de los viejos colonos está la memoria del vino de Entre Ríos. Una memoria que reconoce un tiempo de plenitud, y su contracara de tristeza e impotencia.
El general y su vino: Justo José de Urquiza fue un impulsor nato de las plantaciones de viñedos y la elaboración de vinos. En el Palacio San José tuvo más de veinte cepas distintas y allí se elaboraron vinos y licores. Hasta después de la muerte del caudillo se continuó con la fabricación de vino blanco moscatel.
Fuente: Jorge Riani p/eldiariodeparana.com.ar
Una mujer contra el dios del vino:
Y el "dios" es Robert Parker. Una frágil mujer, Alice Feiring, lo ha desafiado en un libro que todos los bodegueros deberían leer. Le acusa de globalizar el gusto y provocar que todos los vinos sepan a lo mismo. Tiembla Parker! Quién teme a Robert Paker? Desde luego todos los bodegueros, el nuevo y viejo mundo elaboran cosechas y facturan vinos cada año a la espera de los temidos "puntos parker". El abogado neoyorquino Robert M. Parker lleva fustigando con su látigo a la enología internacional en un ejemplo de "gurú" insólito en cualquier otra disciplina. Pero desde luego a Alice Feiring no le asusta la longa mano del todopoderoso crítico estadounidense. Alice es pequeña y tímida, y muy pelirroja. Con su cabello color vino y su menuda figura se ha convertido en la oponente del emperador Parker. Mujer de armas tomar, ha vertido en un libro de impacto mundial su diatriba contra le hegemónica manera de entender el vino por Parker y los parkerianos. De la misma manera que pasaba con Borges, seguramente Parker no sea responsable de todo el séquito que lleva detrás cada una de sus apreciaciones enológicas, pero claro, los parkerianos, contra los que lucha la Feiring, han establecido que los vinos deben tener un acabado idéntico, en una especie de globalización de las añadas, con independencia de su lugar de elaboración. Hay un fenómeno conocido como la parkerización, auténtico pensamiento único, contra el que arremete Alice Feiring en el libro titulado: "La batalla por el vino y el amor o como salvé al mundo de la parkerización". Este alegato, editado en España por Tusquets, en su prestigiosa colección "Los cinco sentidos", desmonta la tiranía del famoso abogado y enólogo. La escritora es también la responsable de uno de los blog enológicos más combativos y clarividentes llamado "Veritas in vino". La columnista de vinos de "Los Angeles Times Magazine", "New York Times" o "Wall Street Journal" nos lanza una mirada añorante, nostálgica y hermosa, sobre un vino que se escapa entre los dedos. Los vinos españoles tampoco se salvan de la quema y, llamativamente, dice la Feiring que cuando viaja a Bilbao ya no sabe qué vino beber, pues todos los ejemplares saben a lo mismo. Aromas y sabores Parker. Salvo para ella, los genuinos vinos López de Heredia. El vino ha sido la expresión de un terruño, de unos viticultores que hablan lenguas diferentes y de unos bebedores con paladares autóctonos. El imperio Parker, según la autora, propicia la homogeneización, y huye de vinos "que hagan pensar, sonreír, reír, o sentirse sexy". Especialmente esta dama de hierro de la enología, ya convertida para muchos en heroína, arremete contra los vinos elaborados con demasiados sulfitos y componentes químicos. El vino debe contar su historia, arrullar al bebedor y liberarle según el gusto de cada persona. Todo empezó cuando un oscuro leguleyo estadounidense pasó de un bufete que quería convertirse en defensor de los derechos de los consumidores a un sorprendente apóstol con su "the wine advocate" desde 1979. El mundo de las finanzas, a la planta de un rascacielos, desde la que dicta sentencias sin recurso alguno para bodegueros y distribuidores mundiales. Cuando Parker nos visita cada año, su lista hace temblar los mercados, muchos se desesperan, otros brindan por la cantidad de dinero que supone en su cotización, y los más se ponen a pensar en cómo agasajar la próxima temporada al príncipe Parker.
Impartiendo doctrina en España: Este mesías ha estado este año impartiendo doctrina por España, alardeando de amor por las garnachas y por su caprichosa selección que, según los iniciados, le inspira uno de sus esbirros llamado Jay Miller. La dulce y feroz Alice denuncia que La Rioja ya no es la misma.
Habla de que Parker ha abducido a los viticultores riojanos en pos del tanino artificial, la microoxigenación, una irrigación manipulada, un envejecimiento prematuro y extraño y una snob hipermaduración... Casi nada. Incluso se habla de un canon represivo de sabores. En este debate, que seguramente vaya a socavar los cimientos del gigante con pies de barro llamado Robert Parker, hay una revindicación por la autenticidad. El mercado, el bendito mercado. El que diluye la personalidad de los albariños gallegos o el del barolo italiano. Todos los vinos hechos según el molde parkerista huelen a vainilla y cereza. Burdeos y la californiano "Napa Valley" son el eje ideológico del picapleitos que sólo ejerce demandando a quien se aparta de su jurisprudencia. Pero hoy la cresta de la ola, a pesar de lo que tanto Feiring, como el polémico documental "Mondo vino" han explicado, lo que priva es el sistema de puntos de Robert Parker, auténtica bolsa del vino internacional, sin parangón en cualquier otro mercado económico o cultural. Se ha divinizado este canon y este protocolo enológico. Los importadores, japoneses, rusos, árabes, o de cualquier latitud, llevan a la manera de pistola, para disparar al que se mueva, las puntuaciones de Robert Parker. Con una nariz asegurada, según cuentan, en más de un millón de dólares, el crítico-financiero va desgranando una guía única y sin muchas discrepancias. Alice Feirinig se ha metido en la boca del lobo y ha apostado por la diversidad enológica. Auténtica guerra de talento y de opiniones apasionadas, esta antagonía que acaba de nacer con el libro de Alice Feiring, llamado a ser la comidilla del vino, va a colocar a cada uno en su sitio. Las primeras reacciones han sido de agradecimiento de todos los apátridas y perseguidos por la dictadura parkeriana. Seguramente la descalificación de Alice vendrá por su condición femenina en un mundo de varones, y por todos los iniciados que han ido cambiando el proceso de creación vinícola al ritmo de los oscars de Parker. Es tal el dominio de éste en la escena del vino planetaria, que no hay nadie que le haga ligeramente sombra. Todos los comentarios que se largan en contra del abogado se transforman en alborozo cuando al bodeguero le toca la rifa de los noventa y tantos puntos Parker. Pero además, Parker es responsable de una nomenclatura muy singular. Todo el lenguaje entre hermético y arbitrario que hoy se despacha en las criticas de vino es también herencia del hombre de leyes enológicas. El taninopino, los aromas a asfalto de carretera mojada en el medio oeste americano y otras sandeces de este estilo son la lingua franca del planetavino, la sombra de Parker es alargada, aunque para la Feiring esté lleno de trampas. Cotizar o no, esa es la cuestión. Ser premiado con los puntos o no, es el "bussiness". La autora de un libro llamado a ser la "Biblia Negra" del apóstol Parker reclama con rotundidad que hay alternativa: básicamente dejar que cada vino cuente su historia. Aunque en el fondo hay un deje pesimista en todo este panorama y una batalla con sensación de derrota. Los mas de 4.000 bodegueros españoles deben dedicar un rato entra barrica y barrica para leer esta batalla del vino y del amor. El amor por la autenticidad de los viñedos que no conocen de periódicos digitales ni de transacciones mercantiles. La revolución ha llegado. Tiembla Robert Parker!
Hay un parker español?: No. El fenómeno de "gurú" del vino tiene algunos ejemplares españoles. Pero ni de lejos es algo parecido al neoyorquino. José Peñín, autor de su célebre guía verde de los vinos españoles, es lo más parecido al papa americano. Desde hace muchos años Penín viene calificando las añadas celtibéricas, es autor de muchos libros sobre la materia y ha dirigido la revista "Sibarita", recientemente desaparecida por la crisis del sector. Ejemplo de un crítico de larga trayectoria, Penín tiene detractores y partidarios en el "mondovino" español. De la misma manera Andrés Proensa, el más sagaz y técnico de los periodistas del vino, edita una guía anual, dirige una revista selecta llamada "Planetavino" y posee las opiniones más influyentes entra la casta de bodegueros y vagabundos del vino. Carlos Delgado, otrora director de revistas, crítico de periódicos de tirada nacional, Bartolomé Sánchez, Juan Fernández-Cuesta, entre otros, vienen ocupando las tribunas enológicas sin haber roto la difusión de un público muy especializado y con división de opiniones. Pionera de todo esto fue Isabel Mijares, que conmocionó con un lenguaje directo y a veces insólito las estructuras de un inmovilista entorno vinícola español. Ninguno de ellos tiene el poder de Parker.
Fuente: larazon.es
Chapeau de Vin, tapones para vino de oro y platino:
Te presento los Chapeau de Vin, creados por Eckhart Cullman. Estos tapones para vino son el colmo de la extravagancia, obras de arte funcionales diseñados para gourmets de verdad y aquellos que aprecian lo extraordinario. Cada uno de los tres diseños es en forma de cúpula (tipo "sombrerito" para el vino) y tiene un conjunto decorativo de perforaciones que actúan como un sistema de ventilación y protección contra los insectos cuando vas de picnic. Una forma lujosa y muy hermosa de mantener el vino fresco y protegido. Disponibles en oro amarillo, oro rosa, platino y cada uno tiene un diamante encaramado en lo alto. Los precios van desde los 2.845 a los 4.453 dólares, dependiendo del modelito que elijas.
El Sr. Andrés, de Cap. Fed., nos consultó: Qué tipo de vino es la Sidra?
El vino, por definición es la bebida natural obtenida por fermentación del mosto de uva, uvas frescas o del jugo de uvas frescas. La sidra es una bebida alcohólica de baja graduación que se obtiene a partir de la fermentación del jugo de manzanas, por lo tanto no es vino.
Todo lo que quieras saber!:
No dudes en preguntáselo a nuestro experto! Envianos un e-mail con tu pregunta a: Quiero preguntar!!! y recibirás la respuesta a tu inquietud.
Familia, amor y amigos para Piscis en el 2010: Tendrá la suerte que ningún signo tendrás para que hacer todo lo que quiera y poder emprenderlo. Para los casados la vida le sonreirá, será más que fortuita con la llegada de un hijo, para los solteros vivirán historias románticas por doquier. Para la familia y amigos de los piscianos en el 2010 deberán estar cuidar la salud de varios de su entorno por una enfermedad grave, lo hará un ser más responsable.
Dinero, trabajo y salud para Piscis en el 2010: Tendrá la creatividad para ser el mejor en el lugar de trabajo. También será bueno en el dinero como en el trabajo en el 2010 para los piscianos, podrá asociarse con confianza, pero antes debe pensarlo bien. Ese dinero que ganará hoy, guárdelo para el mañana ya que a fin de año tendrá un vuelco total en su vida en que no sabrá si lo necesitará. Para la salud de los piscianos en el 2010 será en general buena como todo lo que le sucederá este año, pero deberá cuidar su espalda y los músculos débiles.
Solomillo de cerdo en salsa de azafrán:
Ingredientes:
2 solomillos grandes de cerdo
1 diente ajo
1 cebolla
1 vaso de vino blanco "Don Enrique Fallardi"
Aceite de oliva
3 rebanadas de pan lactal seco
Aazafrán
1 rama de perejil
Sal y pimienta a gusto
3 vasos de agua
Procedimiento:
Cortá el solomillo en rodajas de unos 2 centímetros. Picá la cebolla y el perejil. Pelá el ajo. Poné aceite en una olla, calentá y colocá el solomillo en el aceite hirviendo y freílo durante un par de minutos por cada lado. Retirá y reservá. En el mismo aceite freímos las rebanadas de pan. Retiramos y reservamos. A continuación doramos la cebolla, la retiramos. En el mismo aceite doramos el ajo. Con la ayuda de un mortero machacá la cebolla, el ajo, el pan frito, el perejil y varios pellizcos de azafrán. Poné el solomillo en la olla junto a lo que machacaste en el mortero, el vaso de vino, el agua. Sazonaná con sal y pimienta. Remové y dejá cociar hasta que este tierno. El solomillo de cerdo en salsa de azafrán se servir caliente. Esta receta puede ser adaptada, para hacerla con otro tipo de carne, solamente haría falta modificar el tiempo de cocción y claro está el agua que añadimos, a más tiempo más agua.
Cardinals Cocktail:
Ingredientes:
1 onza de Vino tinto "Don Enrique Fallardi"
Crema de cassis
Hielo
Preparación:
En una copa de vino tinto poné el hielo y la crema de cassis. Terminá de llenar con el vino tinto y mezclá.
Elevate, espátulas arriba:
Que ganas tenía yo de quitar de encima del mármol de mi cocina, ese platito de cerámica que hace las veces de "recoge gotas", de aceite unas veces o de tomate, de agua o salsa otras. Que ya iba siendo hora que se inventasen algo interesante en el tema de espátulas y cucharones, como son estas espátulas "Elevate" de Joseph Joseph que tiene unas cosas divinas. La parte llamémosle “útil”, o sea la parte de arriba es exactamente igual a cualquier otro juego que podemos comprar en cualquier otro sitio, pero esa parte sobresaliente que tiene donde acaba el mango y que sirve para mantener por alto las espátulas y poder deshacerse, por fin, del consabido platito feo, es de lo más practico que he visto en mucho tiempo. Y además son bonitas y pueden lavarse en el lavaplatos. Podés conseguirlas en la web a 12 Dólares cada una.
Fuente: directoalpaladar.com
Recordá que podés hacernos sugerencias sobre los temas que te gustaría que trataramos en próximos números
enviando un mail a:
Sugerencias para el News!
Saludos y... salud amigos del vino!!!
Dir. Editorial, María Pía Ferrer
Publicidad & Comunicaciones
Bodega & Viñedos FAPES
© Copyright 1998-2010, FAPES Bodega & Viñedos
Todos los derechos reservados.
Bodega & Viñedos FAPES
San Martín 701 - M5567AEH - La Consulta, San Carlos
Valle de Uco, Mendoza - Argentina
Si no podés visualizar correctamente, hacé click aquí
 
 
El famoso Riesling, vino blanco alemán cultivado en la ribera del Rin, sufre el impacto del cambio climático. Vendimias precoces, aumento de las enfermedades de la viña y sequía son algunas de las amenazas a que se enfrentan.
 

 
Dirección de Seguridad Pública de la Municipalidad de Necochea, Prov. de Bs.As.

 

 
 
Siguió el vino viviendo
subiendo hasta las uvas desgranadas por el otoño errante,
bajó a lagares sordos,
a barricas que se tiñeron con su suave sangre,
y allí bajo el espanto de la tierra terrible siguió desnudo y vivo.
Pablo Neruda.


 

 

Aviso gracioso
"Como el vino fino, exepto
que su gusto es repugnante.
Gasolina garantizada."

 

Día de la Prefectura Naval Argentina: El Miércoles 30 de Junio.
Academia Nacional de Bellas Artes: El Jueves 1 de Julio es el aniversario su dundación en Buenos Aires, en el año 1936.
Día del Historiador: El Jueves 1 de Julio.
Día del Asistente Social: El Viernes 2 de Julio.
Día del Locutor: El Sábado 3 de Julio. Esta fecha se instituyó cuando veintiún argentinos dedicados a esta profesión fundaron en Buenos Aires la Sociedad Argentina de Locutores, el 3 de julio de 1943.
Día Internacional de las Cooperativas y Día Nacional del Cooperativismo: El Sábado 3 de Julio. Primer sábado de julio, desde el año 1995.
Día Nacional del Médico Rural: El Domingo 4 de Julio. Desde el año 2001, en conmemoración al natalicio del doctor Esteban Laureano Maradona.