Jul 13

La guarda de los vinos

Cuando hablamos de «guarda de los vinos», generalmente entendemos que es el proceso por el cual los vinos son llevados a una cava para su mejor evolución en el tiempo. Este concepto es acertado siempre y cuando tengamos en cuenta algunas reglas:

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la calidad y el tipo de vino con el que vamos a trabajar:

Los vinos tintos, algunos vinos blancos, algunos genéricos y sobre todo los varietales se adaptan muy bien a este proceso.

Los vinos genéricos, que están elaborados con dos o más variedades de uva, no siempre reúnen todas las condiciones para que este proceso se lleve a cabo.

Los varietales son vinos elaborados con una sóla variedad de uva, son vinos con mejor estructura, más complejos, con mayor color y un excelente alcohol.
El único encargado de hacer crecer los vinos durante la guarda es el tiempo:
El concepto de que mientras más viejos son los vinos, mejores y más sabrosos se ponen al paladar está muy difundido.

Pero desde mi punto personal esto no es siempre cierto, y mi opinión la sustento ya que entiendo que los vinos ganan en calidad siempre y cuando mantengan las características típicas de la variedad de cepa de la que provienen.

En el caso de los tintos como el Cabernet Sauvignon, el Malbec; el Tempranillo, el Merlot, etc., son vinos muy frutados, con aromas a frutas rojasácidas, con colores muy intensos y gran bouquet. En la medida en que estas características estén presentes en los vinos estibados durante un lapso prolongado de tiempo, será el único indicador de que la curva de calidad sigue siendo ascendente. Cuando estas características comienzan a desaparecer, por efecto del tiempo, es el indicador más claro que la decrepitud de esos vinos ha comenzado.

Personalmente entiendo que un vino está en su máximo esplendor entre los 5 y los 7 años después de ser envasado.

Espero que la información contenida en este posts te sea útil para el almacenamiento de tus vinos y que los puedas disfrutas siempre, manteniendose en buenas condiciones.

Jun 15

Conoce las regiones vinícolas de Argentina

Argentina es el mayor productor de vino en América del Sur y una parte muy importante de los nuevos países productores de vino del mundo. A diferencia de su vecino más famoso, Chile, Argentina no empezó realmente a hacer un chapoteo en la escena internacional hasta hace poco. Pero sorprendentemente, produce cinco veces la cantidad de vino producido por Chile. Sin embargo, la calidad del vino producido en este país es excelente, gracias a su sabor muy interesante.

regiones vinícolas de Argentina

El clima de las regiones vinícolas de Argentina

Si echas un vistazo a cualquier mapa de la región vinícola de este país podrías mostrar que la mayoría de ellos se concentran en la región occidental. Esto se debe a que casi uniformemente, la elaboración del vino se concentra en las estribaciones de los Andes, donde el clima es muy favorable para la elaboración del vino.
El paisaje es desértico y la mayoría de las uvas productoras de vino se cultivan en grandes altitudes. Esto es un poco deliberado por parte de los viticultores argentinos. Plantan las uvas en climas fríos para ralentizar el proceso de maduración. Esto da lugar a algunos vinos intensamente condimentados y de alta calidad.

Las regiones del vino

Hay esencialmente tres regiones que producen el vino, el norte, Cuyo, y Patagonia. Todos ellos producen diversos y excelentes vinos de calidad, pero independientemente de las diferentes regiones, Mendoza en el Valle del Cuyo todavía se destaca. Aquí están los detalles sobre estas regiones:

El norte

Este es esencialmente el territorio del noroeste, en las estribaciones de los Andes. El clima aquí es muy fresco por la noche y puede caer a 13 ° C. Los principales valles productores de vinos de esta región son Salta, Catamarca y Tucumán. Una pequeña porción de Jujuy se agrega generalmente a esta cuenta también.
Los viñedos aquí son considerados algunos de los más altos del mundo. En promedio, los viñedos se encuentran a unos 1.500 metros del nivel del mar. El viñedo más alto situado aquí es a 3.000 metros. Los vinos aquí tienen un alto nivel de acidez. La región produce vinos blancos de cuerpo entero de Torrontes Riojano. También produce grandes tintos de Cabernet Sauvignon, Malbec, y Tannat.

El Cuyo

De lejos, esta es la región vinícola más importante de Argentina. Eso es principalmente por Mendoza. Esta región fue una de las primeras en ser plantada durante la colonización de este país. Para tener una idea de lo grande que es Mendoza, considera esto: tiene más superficie produciendo vino que Australia y Nueva Zelanda combinados. Esta región está dividida en varias subregiones, incluyendo Luján de Cuyo, Tupungato, Valle de Uco, Maipú, etc. Mendoza es conocida por Malbec pero también produce Cabernet Sauvignon y Tempranillo de calidad recomendable.
Las regiones de San Juan y La Rioja de Argentina son conocidas por Syrah y Douce Noir o Charbono, como se conoce a veces. La Rioja es quizás la primera y más antigua región vinícola de Argentina. Las principales variedades de uva aquí son Torrontes y Moscatel de Alexandrias y producir algunos blancos muy aromáticos.

La Patagonia

Esta más austral y la más fresca de todas las regiones vinícolas argentinas, es conocida por los vinos espumosos y produce gran Chardonnay. Malbec, Torrontes Riojano y Semillon son también muy prominentes aquí. Los principales valles vinícolas de la Patagonia son el Neuquén y el Río Negro. Esta región contiene los viñedos más meridionales de los continentes americanos.
En Argentina, las principales producciones vinícolas son normalmente el Malbec, que se sitúa en el 45%, el Cabernet Sauvignon, el 13%, el Chardonnay, el 7% y variedades como Torrontes, etc. Mundo y está constantemente mejorando sus técnicas de vinificación. El futuro de los vinos argentinos es ciertamente algo a esperar.

May 22

Consejos para cocinar con vino que debes saber

El vino no sólo sirve para acompañar las comidas, sino que forma parte como ingrediente de los más deliciosos platos. Un 80 a 90% del volumen del vino es agua que se evapora al cocerlo, como lo hace el etanol. Lo que queda en el plato son los ácidos, azúcares, taninos, minerales y vitaminas, en definitiva su extracto. Estas sustancias proporcionan alimento y confieren al plato personalidad.
Del 85 al 90% del volumen de una botella de vino, es agua biológicamente pura. Cuando el vino se usa para elaborar platos, el agua se evapora en el momento de la cocción, quedando sólo el alcohol, los azúcares, los taninos, los ácidos, los oligoelementos y vitaminas que conforman «la personalidad sustancial del vino», que le aportan caracter a las comidas.

Las propiedades antisépticas del vino para tener muy en cuenta a la hora de cocinar

  • Tienen una aplicación culinaria en la preparación de marinadas que permiten sazonar y conservar los alimentos.
  • Las personas alérgicas a las frutillas o fresas, por ejemplo, deben macerarlas siempre en vino para evitar así que les hagan daño.
  • En general los vinos tintos bien pigmentados, robustos y tánicos, se utilizarán en la preparación de carnes rojas y de caza. Los pescados grasos y algunas carnes blancas admiten los tintos ligeros, claretes o rosados, que aportan menos taninos.

¿Qué vinos seleccionar a la hora de cocinar?

Los vinos utilizados en la cocina deben ser siempre de buena calidad y estar bien conservados, ya que la pérdida de pigmentación o el desequilibrio de su acidez pueden afectar los platos que se elaboren con ellos.
Una de las normas básicas de la gastronomía aconseja acompañar cada plato con el mismo vino que se ha utilizado para cocinarlo, entonces,… ¿Por qué utilizar en la cocina vinos malos que, más tarde tendremos que soportar en la mesa?

Utilizar los conocimientos enológicos

El buen cocinero debe manejar con ingenio sus conocimientos enológicos, dosificando los vinos con más pigmentos y más cuerpo para ciertos platos, equilibrando los taninos del plato con los del vino, y armonizando la acidez de ciertos vinos blancos con el exceso alcalino de algunas recetas. El conocimiento de los vinos es fundamental en las artes culinarias por eso para aprender más sobre este mundo te recomiendo que eches un vistazo a libros especializados y los consigas al mejor precio con los descuentos de Amazon.
Sólo con la práctica y un uso inteligente del paladar, el cocinero llegará a descubrir los mejores «casamientos» o combinaciones.
La cocina actual, la de vanguardia, la de autor, hace imposibles esos ‘maridajes’ inmutables. Con muchos platos de esa cocina es imposible beber ningún vino: no hay forma de acoplarlos.
Por eso cabe hablar, más que de maridajes, de acoplamientos, de libertinajes: nunca como ahora estuvo vigente la norma que establece precisamente que el gusto está por encima de la norma.

¿Quieres degustar experiencias de catas de vinos? Aquí encontrarás en tiendas como Groupon o edreams. Ofertas en restaurantes y catas de vinos.
Asi que… ¡a experimentar! Y si eres de los que les gusta viajar para ir a otros países a ver la gastronomía del país entra en Vueling, Iberia o MasCupon para descubrir sus descuentos.

Abr 23

Maridaje de queso feta y vino y usos culinarios

queso feta y vino

El queso Feta es un queso de pasta blanda, graso, elaborado con leche de cabra entera pasteurizada, acidificada por cultivo de bacterias lácticas, coagulada por acción enzimática y masa afinada en salmuera. Presenta corteza lavada. Textura de la masa: blanda y firme al corte. Variantes más maduradas presentan textura quebradiza. Corteza (cuando la posee) entera, lisa, poco consistente. Sabor suave (variante natural) o más acentuado (variante en aceite con especias). Aroma suave y agradable.

NOTA: Esta clasificación es provisoria, dado que hasta la fecha el Código Alimentario Argentino no tiene una para los quesos de cabra. El INTI Lácteos se encuentra actualmente desarrollando un proyecto de clasificación para los quesos de cabra. Existen creencias de la existencia en América de caprinos antes de la conquista española, especie que se extinguió por causas aún desconocidas. Después del segundo viaje de Colón, está documentado el ingreso de ganado caprino en nuestras tierras. Las razas introducidas fueron varias, y por razones naturales se fueron convirtiendo en la hoy denominada raza criolla, siendo en nuestros días la raza más numerosa de la Argentina. La raza criolla es basicamente una cruza de las razas Celtibérica y Castellana de Extremadura, introducida por los españoles en épocas de la conquista. Otras razas utilizadas en nuestro país son la Saanen y la Anglo Nubian. El queso de cabra constituye el más importante derivado de la leche de cabra, en diferentes regiones de nuestro territorio, el mismo se elabora en forma artesanal, con características y presentación que varían de acuerdo con el proceso de elaboración y costumbres propias de cada lugar. El queso Feta es producido en varias regiones de nuestro país en forma artesanal y es comercializado en buena parte del territorio argentino. Basado en la elaboración del queso Feta griego, este queso se presenta en hormas tradicionales, piezas fraccionadas o en frascos de vidrio de forma hexagonal conteniendo el queso trozado (175 gramos) en aceite vegetal con especias. Es común encontrar referencias de su fabricación con leche de vaca y también de oveja (Bulgaria, Dinamarca y Grecia). En nuestro país se lo produce con leche de cabra.

Usos culinarios: Se lo consume en las tradicionales «picadas», o acompañando ensaladas y platos fríos.
Maridaje: El queso feta y vino tinto ligero y frutoso, con el blanco y los espumantes hacen una mezcla perfecta.

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